19 abril 2016

MACARONS ESPECIADOS DE ZANAHORIA Y COCO



#MadredelAmorHermoso, parece que hace un siglo que no paso por aquí... aunque ahora que lo pienso, ¡casi lo hace!
Como dicen los artistas: "creo que me ha abandonado mi musa". Claro que es que prefiero pensar eso y no que estoy en fase apática total (cada uno se consuela como quiere, jajaja).

Aún así, no podía dejar pasar esta época zanahoriera que me brinda mi tierra sin compartir con vosotros alguna churretosada naranja... sí, el señor Bigotes está en plena campaña y este tubérculo inunda nuestra casa durante esta época, así que lo mejor será aprovechar ¿no?

Por eso, me he enfundado el delantal, he puesto a funcionar la KA y he horneado estos Macarons especiados de zanahoria y coco, a los que, por supuesto, he bañado en un poquito de cocholate... ¡qué se le va a hacer, si una es de ideas fijas!





MACARONS ESPECIADOS DE ZANAHORIA Y COCO

CONCHAS
(Aproximadamente 72 Conchas, es decir, 36 Macarons de 4 cm de diámetro)
  • 150 gr harina almendra (almendra molida muy fina, la de Mercadona vale)
  • 50 gr coco rallado
  • 200 gr azúcar glas comercial (No lo hagáis en casa)
  • 40 gr agua
  • 200 gr azúcar
  • 70+70 gr clara huevo (4 Claras) envejecidas (separadas de las yemas al menos 1 día antes) y a temperatura ambiente
  • 1 pizca sal
  • 1/2 cucharadita rasa canela molida
  • 1/2 cucharadita rasa jengibre molido
  • Manga Pastelera Desechable y Boquilla Redonda Wilton Nº 6 (PME nº 16)

RELLENO
  • 150 gr de zanahoria cocida
  • 60 gr de azúcar
  • 60 gr de coco rallado


DECORACIÓN
  • Cocholate postres 70% derretido
  • Coco rallado

Para hacer las Conchas

1. Preparación de las Bandejas
Lo primero es preparar las bandejas donde vamos a hornear los macarons, si no después tenemos que entretenernos mientras nuestra masa se seca.
He fabricado una plantilla en el papel de hornear.
He dibujado círculos con un lápiz, todos del mismo tamaño, sobre el papel vegetal, para delimitar el espacio sobre el que poner la masa del macaron y que no salgan unas conchas más grandes que otras.

Luego he puesto otro papel vegetal encima para que la masa no toque el carboncillo del lápiz con el que he dibujado los círculos, éste será sobre el que ponga la masa del macaron y poned bastante si no queréis que os salga un churro.


2. Preparación de la Masa
- Mezclamos la harina de almendra con el coco, la canela, el jengibre y el azúcar glas. Es necesario hacerlo con procesador de alimentos, la thermomix o una picadora puede servir.
Este paso es importante para que la mezcla quede superfina e integrada.
Hay que procesarla poco a poco para que no se forme una pasta (dado el contenido graso de la almendra), por ejemplo de 50 en 50 gr, a velocidad máxima durante 20-30 segundos.
Tamizar el resultado de la mezcla para conseguir una concha lisa.

Yo uso un colador, sin que los agujeritos sean extremadamente pequeños, si no la almendra no pasa ni de broma, creerme, lo he intentado.
Añadimos la mitad de la clara a esta preparación consiguiendo una especie de mazapán.


- Para el Almíbar, ponemos el agua y el azúcar en un cazo al fuego hasta que alcance 115-120º C, es el llamado punto de bola que podéis ver en el Vídeo de Patricia, es muy útil para aquellos que no tengáis termómetro.

- Mientras el almíbar alcanza la temperatura, usaremos unas varillas eléctricas, en mi caso la KitchenAid, para montar la otra mitad de las claras envejecidas a temperatura ambiente con la pizca de sal.
Primero un par de minutos a velocidad baja y luego a velocidad media y sin dejar de batir.
Cuando empiece a blanquear, añadir el almíbar muy poco a poco, en forma de hilo.
¿Hasta cuando se bate? Hasta que se formen picos suaves (no interesa un exceso de batido) y nuestras claras luzcan brillantes.
Pueden pasar unos 8-10 minutos y habrá que esperar hasta que esté casi frío.
A partir de aquí, se hará de forma manual.

- Añadir poco a poco el merengue al mazapán que teníamos reservado y con una espátula proporcionar movimientos envolventes para su integración, justo hasta que esté perfectamente integrado, pero sin excedernos, no queremos que se bajen las claras y la masa de los macarons se quede líquida.
Cuando hayamos conseguido nuestra masa homogénea y sin grumos, la introducimos en una manga pastelera, yo he usado la boquilla redonda del número 6, para dosificar la cantidad de masa de nuestros macarons.


3. Formación del Macaron, Secado y Horneado
- La masa del macaron se pone sobre el delimitado del círculo con ayuda de la manga pastelera con boquilla redonda del número 6 Wilton o 16 PME, habrá que ponerla de forma perpendicular en el centro del círculo sin tocar el papel, presionarla con suavidad y de forma constante... cuidado de no pasarse de la línea, dejar de presionar y retirar la manga al mismo tiempo.
Damos unos golpecitos a la bandeja para eliminar posibles burbujas de aire en nuestra superficie que harían menos lisas nuestras conchas.

-Ahora llega la fase de secado, los he dejado reposar en la bandeja 30-40 minutos, pero dependerá de la humedad ambiente, tienen que estar secos al tacto antes de ser horneados.
Es muy importante un buen secado para que se cree una costra en la superficie y el aire del interior no se escape durante el horneado, es así como se forma ese piececito tan característico.

- Introducir en el horno a 150º C posición arriba y abajo, en la parte media-baja durante 10-15 minutos, dependerá del horno, el mío ya sabéis que es un poco lento y los he dejado los 15 minutos.
Enfriar sobre una rejilla y reservar en un recipiente cerrado en el frigorífico hasta el momento del montaje. Recomendable al menos un día de reposo para que estén de rechupete.




Para hacer el relleno
Triturar las zanahorias cocidas y mezclar con el azúcar.
Ponemos al fuego para que se derrita el azúcar y se mezcle bien con la zanahoria. Con unos minutos será suficiente.
Agregamos el coco rallado a la mezcla de zanahoria y reservamos hasta que se enfríe.



Montaje y decoración
Lo primero que suelo hacer es colocar las conchas por parejas, así me aseguro que pongo 2 conchas similares para formar el macaron y queda estéticamente curioso.
En este caso, una de las conchas de la pareja la he bañado en cocholate derretido, las he espolvoreado con coco rallado y he esperado hasta que el cocholate se ha solificado (puedes aligerar el proceso metiendo en la nevera).

Sobre la otra concha de la pareja, colocar el relleno de zanahoria y coco. He tenido que hacerlo con las manos y con mucho cuidado... el relleno es sólido y no se puede poner con manga pastelera, además las conchas son delicadas y hay que ir con mucho tacto.
Encima del relleno, y antes de colocar la concha cocholateada, poner un poquito de cocholate derretido y, ahora sí, la concha para que quede pegada y no se desmonte nuestro macaron.
Una vez montados, los guardo en el frigo hasta el momento de hincarles el diente.




Vaya parrafada sobre la elaboración de la concha... pero no vayáis a salir corriendo, que aunque la verdad es que esto de hacer macarons tiene su intríngulis, no es que sea tan difícil oigan, que si yo puedo, puede cualquiera. Sólo necesita dedicación y práctica, eso sí, no hay que tenerle miedo a nada en esta vida, que si no salen a la primera, ya saldrán a la segunda o a la tercera... porque si de algo estoy segura es de que merece la pena intentarlo, porque el resultado es impresionante.




Nos vemos pronto Churretos@s.

Besos.

Raquel






01 marzo 2016

TARTA DE GALLETAS, NATA Y COCHOLATE



Recuerdo la primera tarta que hice, imagino que como muchos de los que nos iniciamos en este arte de la repostería, se empieza por lo más básico, algo sencillo y que siempre gusta a niños y mayores, y, como no podía ser de otra manera, me inicie con el clásico entre los clásicos... sí, habéis acertado, la tarta de galletas, flan y cocholate de toda la vida, jajaja, esos fueron mis inicios.

Hoy vuelvo a recordar aquellos días de adolescencia dando algunos retoques a la clásica, vamos que le he dado el cambiazo al flan y lo he sustituido por nata, aunque creo que la versión todo cocholate sigue siendo mi favorita ¡Ñam!




Tengo que reconocer que estaría aún más deliciosa si la capa de nata fuese más fina y la de cocholate más gorda, jajaja, pero ¡claro!... lo mío con el cocholate no tiene límites, los que la han probado en casa han quedado encantad@s y, por supuesto, si eres fan de la nata y de las tartas de galleta, no puedes dejar de probar este manjar.




TARTA DE GALLETAS, NATA Y COCHOLATE
  • Galletas rectangulares (algo más de un paquete de las de hacendado)
  • Leche (cantidad suficiente para mojar las galletas)
  • 200 ml Nata 35% MG (yo he usado nata vegetal que es más resistente)
  • 125 gr cocholate postres
  • 75 gr cocholate con leche
  • 400 ml nata
  • 50 gr azúcar


COBERTURA
  • 75 gr cocholate
  • 15 gr mantequilla
  • Galletas trituradas




Para hacer la tarta
Cubrir el molde con film transparente, ésto facilitará el desmoldado de nuestra tarta.
Hacer la ganache derritiendo los 200 ml de nata con los 2 tipos de cocholate y reservar hasta que se enfríe.
Montar la nata con el azúcar y reservar hasta el montaje.

Para el montaje 
Poner la leche en un cuenco para mojar las galletas.
Sobre nuestro molde con film transparente ponemos una capa de galletas mojadas en leche.
Encima de las galletas, una capa finita de la ganache de cocholate.
Sobre el cocholate, poner otra capa de galletas mojadas en leche y una capa de nata.
Repetir capa de galletas, cocholate, galletas y nata de forma que queden 3 capas de cocho y 3 capas de nata, siendo la última de galletas.
Cuando hayamos terminado, dar la vuelta al molde sobre el plato que queramos servir nuestra tarta y tirar con cuidado del film, así sale sola.
Quitar el film y decorar.




Para la cobertura y la deco
Derretir el cocholate con la mantequilla y cubrir la parte superior de la tarta.
Con la nata sobrante, cubrir las paredes y decorar al gusto.
Espolvorear con galletas trituradas.




Opciones de tartas de galletas hay tantas como rellenos quieras utilizar, choco-nata, choco-flan, limón, café, choco-coco... aunque como ya he dicho antes, mi favorita es todo choco... ¡mmmmm!
Mi amiga Carmenchu hace la capa de cocholate rebajándolo con leche condensada, jajaja, pecado mortal que está de rechupete, pero esa os la cuento otro día.




Nos vemos pronto Churretos@s.

Besos.

Raquel

14 febrero 2016

GALLETAS DANESAS DE MANTEQUILLA



Todavía estáis a tiempo de hacer estas Galletas Danesas para San Valentín y sorprender con una merendola romántica a vuestro churri (facilonas y rápidas... sin excusas).
Lo sé... de nuevo he caído en la trampa de este día cursi, jajaja, que para no ser muy aficionada a celebrar estos convencionalismos, me luzco todos los años, pero ¿quién puede resistirse a estas galletitas tan cukis?




Siempre me encantaron esas galletitas surtidas de la caja azul, esa caja que cuando estaba vacía usaban nuestras madres para guardar los hilos de la costura... siempre había alguna lata rodando por casa. Seguro que sabéis de lo que os estoy hablando.
A veces pienso que se compraba una por aquello de tener la lata y pare usted de contar ¡con lo buenas que estaban!




Cuando mi vista alcanzaba a divisar la famosa lata, un gusanillo recorría mi cuerpecito, corría hacia ella hasta abrirla y entonces venía la desilusión al ver aquellos hilos. Mira que lo sabía, pero siempre albergaba la esperanza que fuese una lata nueva llena de deliciosas galletitas. Ahora, que hace años que no las como, ¡las he hecho! y me han sabido a gloria... por cierto la lata está llena ¿queréis probarlas?




GALLETAS DANESAS
(Aprox. 25 unidades, aunque depende del tamaño)
  • 200 gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 120 gr azúcar glas
  • 1 huevo
  • 320 gr harina 
  • 1 cucharadita vainilla en pasta




Para las Galletas
Batir la mantequilla con el azúcar glas con varillas eléctricas hasta que la mezcla blanquee.
Añadir el huevo e integrar.
Por último añadir la harina y seguir batiendo hasta que la mezcla sea homogénea.

Para hacer la forma de las galletas hay 2 opciones.
Con manga pastelera, boquilla 1M de wilton y mucha paciencia... la mezcla no es demasiado blanda, así que despacito porque cuesta un poco de trabajo. Mejor que la manga no sea de plástico porque puede romperse con facilidad (lo se por experiencia).
La otra opción es tener a mano una churrera con boquilla estriada, la masa sale sin tanto esfuerzo.
Hacer 2 churritos, tan grandes como se quieran las galletas, y unirlos con las manos dando la forma de corazón (sin manosear demasiado que se estropea el invento).

Hornear a 180ºC, sobre papel vegetal durante 15 minutos aproximadamente, aunque depende del horno, así que vigilad y cuando empiecen a dorarse, es el momento de sacarlas del horno.
Enfriar completamente y reservar en una lata hasta el consumo.




Nos vemos pronto Churretos@s

Besos.

Raquel